Soy adicto a mis máscaras?
Nunca me consideré adicto a nada. Solía tomar mucho café pero lo superé sin problemas, sí, tomo bastante, pero puedo pasar semanas sin probar un trago (y lo hago), también juego mucho, pero no creo que llegue a considerarse adicción.
Pero cuando estoy ahí y soy otra persona, y simplemente me desconecto de todo, cambio mi personalidad, mis valores. Uso una máscara diferente según la persona con la que hablo. Es difícil, no siempre se tiene una máscara para la ocasión y hay que estar pintando una vieja o agregándole cuernitos.
Y mientras más escribo más me voy dando cuenta lo importante que son estas máscaras para mí, cómo se sorprenderían algunas personas viéndome llevando una máscara con la que nunca me vieron antes. (Porque a veces me las cambio tanto que me olvido y me termino poniendo la máscara de gacela en la convención de leones)
Sería terapéutico agarrar todas las máscaras y tirarlas al incinerador, quemar todos esos bigotes, lentes, cuernos, tetas, libros anchos, antifaces, celulares y horas de gimnasio. Pero, a esta altura, sería más fácil saltar de cabeza al incinerador.