Hace poco que estás, pero desde entonces no dejaste de estar. Estuviste ahí como inspiración y como inspirado, cuando dejé los colores para pintar con palabras, vos aportaste las tuyas y con algo de exageración, apreciaste las mias. Estuviste ahí cuando quisimos escribir con notas, hasta nos iniciamos paralelamente, compartimos proyectos frustrados pero con muchas esperanzas y dejamos más de un cabo suelto, me gusta pensar que son puntos suspensivos. Estuviste ahí compartiendo frivolidades, revelaciones filosóficas, ebriedades moderadas, historias fantásticas, recomendaciones musicales, asuntos familiares y los agobios de la vida cotidiana. Estuviste ahí cuando me arrancaron el corazón y lo redujeron a pedacitos, y cuando tomé la desición de reconstruirlo, y como la otra cara de la moneda, sufriste la misma experiencia.
Así que gracias por estar ahí, amigo, hermano. Feliz cumpleaños.
y aguante Radiohead la puta madre!